La polémica sacude al Senado de la Nación tras revelarse que Yolanda Catalina Marín Martínez, directora de una de las comisiones, percibe un salario superior a los 21 millones de guaraníes mensuales pese a no contar con título universitario. Según fuentes internas, su principal mérito radica en sus servicios como «mediadora» en casos judiciales.
El historial de Marín Martínez también ha generado controversia. Previamente, se desempeñó como funcionaria del Poder Judicial y estuvo comisionada a la Defensoría Pública, donde habría sido denunciada por irregularidades. Abogados señalan que renunció a su cargo y años de antigüedad para evitar posibles sanciones.
Años más tarde, Marín Martínez ingresó al Senado de la mano del oviedismo, para luego retornar a las filas del Partido Colorado. Informantes también la vinculan con autoridades de Pedro Juan Caballero.
La funcionaria fue denunciada por coima ante la Superintendencia de la Corte Suprema de Justicia. La denuncia fue presentada por su ex jefa, la Defensora Pública de Lambaré, donde Marín Martínez se desempeñaba como secretaria.
Este caso ha generado indignación y cuestionamientos sobre los criterios de selección y remuneración de funcionarios en el Senado, así como la necesidad de investigar a fondo las denuncias de irregularidades y coimas.



