La jueza Licci Sánchez concedió la libertad ambulatoria a Marcello Fretes, uno de los jóvenes imputados que guardaba prisión domiciliaria después de la agresión a Benjamín Zapag, hijo de Raúl Zapag.

Según lo dictado por la jueza, el joven deberá comunicar cada paso que realizará, y tiene prohibido salir del país. Además, debe presentarse cada mes ante el juzgado y mantenerse alejado de la víctima en un radio de 500 m.

Según lo que había relatado la víctima, Héctor Grau fue quien lo golpeo y Marcello Fretes solo gritó y ahí inicio la gresca.

El ataque ocurrió el 6 de noviembre de 2022 en el baño de una discoteca de Asunción, fue golpeado varias veces en el rostro por lo que tuvo que ser sometido a una cirugía. Afortunadamente se pudo recuperar de los golpes.