Chalecos antibalas, cascos y fuerte vigilancia en unas elecciones en Ecuador bajo una ola de violencia
Ciudadanos obligados a abrir sus carteras o mochilas al ingresar a los recintos de votación, candidatos que votan ataviados con chaleco antibalas y casco, y un amplio despliegue militar y policial, son algunas de las imágenes que deja la jornada de las elecciones extraordinarias de Ecuador, que vive momentos críticos de inseguridad
El mayor nivel de resguardo se registró en torno a Christian Zurita, sucesor del candidato presidencial Fernando Villavicencio, asesinado el pasado 9 de agosto cuando salía de un mitin político en Quito.

Rodeado de policías de élite y de un escudo antibalas desplegable, así como de militares, Zurita acudió a votar en un recinto de Quito, hasta donde llegó en medio de una caravana de vehículos con vidrios polarizados, de motocicletas, y sirenas de seguridad
El elevado nivel de protección dificultó dar declaraciones a la prensa a Zurita, que portaba un chaleco antibalas y un casco, elementos que usa tras el asesinado de Villavicencio, quien era su amigo personal y colega de varias investigaciones sobre corrupción.En un comunicado, el movimiento «Construye» aseveró en la noche del sábado, pocas horas antes del inicio de la votación, que Zurita ha sido «amenazado de muerte».

candidaturas, primero de Fernando Villavicencio y ahora contra Christian Zurita Ron, retornan en las redes sociales, con evidente y directa intimidación contra su postulación: ‘Cristian tiembla’, fue el mensaje que escribió en su lista de comentarios un usuario llamado «Cartel Jalisco N.G.», señaló el comunicado.

Este hecho obliga de forma «urgente e inmediata» a la intervención del presidente de la República, Guillermo Lasso, y de la Fiscalía General del Estado para que garantice la vida de Zurita, cuya candidatura la calificó el Consejo Nacional Electoral (CNE), pero está a la espera de su inscripción en firme.

Violencia sin precedentes

Las autoridades habían pedido a los ciudadanos acudir a votar sin mochilas u otros elementos parecidos, por lo cual, quienes portaban esos elementos, carteras o similares debían abrirlos a petición de los militares y en presencia de policías,