Es como la chipa caliente a la hora de la merienda, sale del horno y no quedan ni las migas; ¿solo por el apetito?, sí pero también por quien preparó la chipa. Valga la comparación con lo que de la puesta en oferta de bonos por parte del Estado por 1.000 millones de dólares se trata.

Antes que cante un gallo aquellos fueron completamente colocados. Demuestra la confianza en el gobierno paraguayo y el país.

Titular de la publicación del diario uruguayo, «El Espectador».

Doblemente bueno cuando la prensa extranjera expone esta alentadora faceta del momento por el cual pasa la República del Paraguay, como lo expusiera el diario uruguayo El Espectador . Veamos qué publicó el prestigioso medio oriental:

“El gobierno de Paraguay colocó este jueves bonos globales por US$ 1.000 millones a un plazo de diez años y a una tasa de interés fija del 4,95%, un valor que se ubicó en los niveles de las tasas pagas por países que cuentan con grado inversor. La finalidad de la nueva emisión de deuda externa fue para financiar el sistema de salud de ese país, entre otras medidas de impacto económico y social ante la emergencia sanitaria por el coronavirus.

La bolsa pone la mirada en Paraguay, gobierno confiable, producción constante, gente de trabajo.

La demanda de los inversionistas por adquirir bonos paraguayos superaron los US$ 7.300 millones, posicionándose siete veces por encima de la colocación realizada. Esta fue la segunda colocación que realizó en 2020 el gobierno guaraní, dado que en enero colocó bonos por un total de US$ 450 millones a 30 años”.

Al mismo tiempo remarcó las expresiones del ministro de Hacienda,  Benigno López: “Los buenos antecedentes económicos permitieron a Paraguay asegurar financiamiento autorizado por la Ley de Emergencia, con la emisión de bonos soberanos”.

¿A qué viene tanto interés en los bonos emitidos por el Ejecutivo?: Que toda inversión en lugares seguros es atractiva para cualquier inversionista internos o externos.

¿Qué significa para el país dicha gran demanda hacia sus bonos?, que hay confianza en su manejo administrativo, que su producción camina bien, que su gente es confiable y que, en relieve, Paraguay se posiciona entre los países más confiables del continente.

En síntesis, los bonos atrajeron no 1.000 millones de dólares sino 6.500 millones de dólares. La chipa desapareció de la canasta porque despertó el apetito y, sobre todo, porque se sabe quién la elaboró.