Entre los retos más difíciles que uno puede tener en la vida, es tratar su propio cabello. En eso muchos tienen razón y es por ello que en la pandemia, uno de los rubros más necesitados fue el de las peluquerías. El aviso de sus respectivas vuelta a las tijeras cayó bastante bien en el sector.

Las peluquerías atenderán a un máximo de tres clientes o de forma particular.
Las peluquerías atenderán a un máximo de tres clientes o de forma particular.

La peluquería no es para uno mismo, llegar a emparejar los cortes en solitario es una tarea no recomendada, el riego de quedar “peré” es grande. Es por esta razón que varios supermercados comenzaron a poner a la venta, productos de tratamiento capilar. Desde tijeras y navajas, pasando por máquinas de corte, hasta líquidos de todo tipo para el tinte, peinado, alisamiento, humectación, etc.

Pero por más que se trate, uno finalmente desistirá, juntará sus elementos en un rincón y aguardará con un gorro en la cabeza, a que tengamos la posibilidad de salir de nuestros confinamientos y acudir al correspondiente salón capilar.

Esta situación puede cambiar desde el próximo 4 de mayo, fecha en que las peluquerías volverán a recibir clientes en el marco de la “Cuarentena Inteligente”, dispuesto por el Poder Ejecutivo. Desde ese momento, varios peluqueros harán lo que mejor sabe y se esforzarán en reparar aquellas “prácticas” de cuarentena que sus clientes realizaron, tal vez luego de mirar un interesante tutorial en Youtube.

Las morochas, volverán a su rubio de calle, mientras que muchos varones podrán poner las líneas de sus respectivos recortes de manera recta y sin notables cambios bruscos de altura en sus descuidados perfiles.

Claro que creemos no será tan ofensivo si citamos que muchas recuperarán esa eterna juventud característica, al simular nuevamente las raíces pintadas cual manto invernal en un campo escarchado, para retornar a ese tono que va armoniosamente con sus respectivos tonos de piel.

El regreso, no será como todos esperan, los peluqueros deberán optar por la opción de ir a casa de los clientes o realizar sus respectivos trabajos de recuperación capilar o atender en turnos de máximo tres a cuatro personas. El siguiente que llega deberá aguardar en un lugar seguro o en su respectivo domicilio hasta tanto pueda ser atendido.

Si bien no todos podrán ser atendidos de buenas a primeras pero con la debida paciencia, habrá solución para cada tipo de cabello.